UNA CUESTIÓN IDEOLÓGICA

Articulo de opinión por. Antonio Montero Zarco

Es difícil hacer un pronóstico de cómo se saldrá de la situación política que atravesamos. Esto se ve complicado por la inutilidad de la clase política, añadiendo a esta situación la infinidad de analistas que, muchos con sus contradicciones, la enturbian más. Todos, incluyéndome a mí mismo, pensamos que tenemos la verdad con más razón que los demás; Aunque en mi caso, yo lo hago para auto convencerme de la justeza de mi condición ideológica.

Hace algunos años, posiblemente muchos años, la lucha entre las dos opciones en liza estaba más definida. Nadie negaba pertenecer a la burguesía o a la izquierda. Hoy nadie se identifica claramente con la burguesía o el capitalismo; porque sus valores de ver y hacer las cosas pertenecen a lo que manda, los mercados y las finanzas. Por ello observamos esos bandazos en la clase política.

A todos se les llena la boca de democracia para justificar que lo han decidido los ciudadanos; pero se olvidan de que esa democracia es una libertad controlada; y que los que dispones de los medios de información condicionan, con su machaqueo constante, en las mentes de los ciudadanos.

¿Cómo si no se explica que muchos cientos de miles voten opciones que les privan de sus derechos y condicionaran la vida de sus descendientes, con la pérdida de derechos adquiridos con mucho sacrificio, “hostias”, cárcel y muerte, y aun así hoy votan por que todo eso desaparezca? ¿Conocen esta realidad?

Esto explica para que vale la intoxicación informática por parte del capitalismo y sus representantes. No puedo entender que los padres y madres trabajadores, quieran conscientemente perjudicar a sus hijos al votar la opción que les recorta todos los derechos adquiridos. Sin embargo los resultados son los que dan las urnas; estas han dicho que se han terminado las mayorías absolutas. Bueno de momento si…. porque siendo verdad que el PP no ha conseguido los votos suficientes para gobernar, no es menos cierto que toda la derecha junta lo puede hacer.

Ahora bien, tendríamos que especificar que las dos derechas existentes en este país, no ven las cosas desde el mismo prisma; en lo económico tanto monta el Cabriel como el Júcar, al final el Júcar es el que llega al mar, eso mismo ocurre con C’s su afluente de votos que van a parar al PP; no en baldé representan los interese de la oligarquía financiera, siendo esta la base filosofal de su ideología.

La otra derecha, defendiendo los mismos intereses es más civilizada a la hora de negociar; y aun cuando los intereses económicos son idénticos quieren, y con razón, ser ellos los que dirijan su estatus económico. Porque existe una razón de peso, en lo que afecta a los del PNV, y en cierta medida a los Catalanes. Para entender las diferencias tendríamos que conocer al país Vasco; observar si tiene diferencias, que hasta en la dictadura a esta región se le dominaba “país”; sus costumbres, sus forma de vida, son con diferencia distintas a las del resto del estado; los castellanos se creen que todavía estamos en tiempos en que los llamados Reyes católicos dominaban todo el estado. Es del todo lógico que los moradores de las tierras vascas y catalanas quieran tener su independencia.

Vaya por delante que yo no estoy de acuerdo con la segregación de ningún territorio de lo que conocemos como la Península ibérica: pero desde mi consideración de los conceptos “libertad· y “democracia”, está implícito el reparto de poder, para hacerlo más cercano a los ciudadanos. Si con la construcción del estado autonómico se avanzó en ese acercamiento, se tiene que profundizar para hacerlo más real, y que las gentes de todas las comunidades estén cómodas en un estado federal republicano; con un jefe del estado elegido democráticamente. Esta utopía será realidad en el tiempo, es la única forma de construir esa gran nación que necesitan los pueblos de España.

Decía que las dos fuerzas antagónicas en liza durante toda la historia, la izquierda, como fuerza de presión sobre los intereses del capital, no siempre ha tenido la oportunidad de gobernar y, cuando lo ha hecho, siempre aparecieron luces y sombras sobre su manera de hacer. No voy a recordar todos los fallos y aciertos; pero, por ser de todos conocidos, me limitare a decir que por miedo al “ruido de sables” de octubre del 82, con el antecedente del golpe fallido de estado del 81, la izquierda modera consiguió cerca de 11 millones de votos. Y aunque gobernó hasta el 96 de un tirón y, con posterioridad la etapa de Zapatero, de aquella fecha hasta el momento presente ha venido perdiendo votos, hasta quedarse en la cota más baja de toda su historia: algo habrá hecho mal para llegar a esta situación, la gente no perdona.

¿Cómo veo yo la situación que vivimos?
Para mi es una cuestión ideológica, es por lo único que no se formó gobierno después del 21 D y posiblemente no se forme en esta ocasión; si se constituye, corremos el riego de continuar con los mismos perros y con los mismos collares; porque como decía al principio, es muy difícil hacer pronósticos, ya que unos y otros no siguen ningún patrón que te pueda hacer ver por donde “saltara la liebre”; esta todo en el aire, hasta las terceras elecciones, las que desde el punto de vista de un demócrata no es ninguna tragedia, si no todo lo contrario, si vamos e ellas se forzara la composición de un gobierno que toda apunta a que será de coalición, ya que los números variaran poco con los que tenemos ahora.
Por ello, la izquierda se tiene que definir. Yo he visto a Pedro Sánchez en la declaración sobre la decisión del parlamento catalán como ausente; Como si bajo del atril tuviera alguien apuntándole con una pistola; el tema, siendo importante, no era lo suficientemente como para que mostrara tanta solemnidad, más bien daba la sensación que estaba haciendo una declaración de guerra.
Con ello, decía yo anteriormente que, teniendo en cuenta las diferencias de los pueblos vasco y catalán, estas diferencias solo se solucionan con el dialogo un reparto mayor de competencias, con el propósito de acercar la gestión al ciudadano, con un sistema político republicano federal, que nos aglutine a todos en el mismo proyecto.
Esto debe ser lo que nos diferencie de la toda la derecha. Y aun cuando las diferencias sean más o menos grandes en el seno de la izquierda, las dos sensibilidades “derecha” e “izquierda” están condena das a entenderse o a desaparecer, como ha ocurrido en países de nuestro en tono, ya sea Grecia ya esa Italia. Por ellos es preciso rectificar como sabios, porque continuar engañándose será de burros.
Antonio Montero Zarco
29 de julio de 2016

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