Casi logran la okupación perfecta: Frustrado el asalto a un chalet de Xàtiva en el último minuto

  • El dueño llegó a su chalet justo cuando acababan de cortar el candado. Minutos después, apareció la presunta okupa con un técnico para poner una alarma y un contrato falso

XÀTIVA | 21 de mayo de 2026. G.M. — Una carambola de casualidades, la colaboración vecinal y la rapidez de la Policía Local de Xàtiva evitaron ayer por la tarde, por apenas unos minutos, la okupación de un chalet en la zona de Bixquert. El suceso, digno de un guion cinematográfico, ocurrió en el Camí Pinyana alrededor de las 15:27 horas y terminó con la incautación de un arsenal de herramientas para reventar accesos.

Todo comenzó cuando el propietario de la vivienda llegó a su parcela. Al ir a abrir, se dio cuenta de que el candado de la puerta principal acababa de ser cortado: el metal estaba, literalmente, aún caliente al tacto. Consciente de que los asaltantes debían estar merodeando por la zona, llamó de inmediato y con urgencia a la Policía Local.

A la llegada de la patrulla, los vecinos de Bixquert —clave en el desenlace— aportaron una prueba fundamental: la fotografía del coche de unos sospechosos que llevaban varios días vigilando la casa e intentando acceder a ella.

El giro de guion: llega la presunta okupa con un instalador de alarmas

Mientras los agentes inspeccionaban el terreno, se produjo una escena surrealista. Un coche se detuvo ante el chalet. De él se bajó una mujer acompañada por un técnico instalador de alarmas. Su intención era entrar en la casa de inmediato para blindarla con un sistema de seguridad y asegurar así la okupación.

Al ser interceptada por los agentes, la mujer tiró de manual: aseguró que ella no era ninguna okupa, sino una inquilina que venía a vivir allí tras haber firmado un contrato de alquiler. Incluso mostró el supuesto documento legal a la Policía.

La mentira se desmorona: hachas, mazas y un rastro sospechoso

La coartada no tardó en caerse por su propio peso. Los agentes comprobaron al instante que la persona que aparecía en el contrato como «arrendadora» no era la dueña del chalet.

La situación empeoró para la sospechosa cuando la Policía Local registró su coche, que coincidía exactamente con el de la foto de los vecinos. En el maletero no había maletas ni ropa de mudanza, sino un kit completo de asalto:

  • Una maza, un martillo y un hacha.
  • Un cúter y unas tenazas.
  • Una cerradura de interior completamente nueva y un candado con cadena para cerrar el chalet desde dentro una vez tomada la vivienda.

Al verse acorralada, la mujer cambió su versión y aseguró ser la víctima de una estafa, afirmando que ella creía que el contrato era real y que actuaba de «buena fe».

La misteriosa pista de Ontinyent: Según consta en el referido contrato, la supuesta arrendadora resultaría ser una mujer vecina de Ontinyent. La Policía Local de Ontinyent, en colaboración con la Guardia Civil, realizó múltiples gestiones relámpago para localizarla de inmediato, aunque por el momento no se ha logrado contactar con ella para verificar la autenticidad del contrato o destapar una posible red de falsos alquileres.

Finalmente, una dotación de la Guardia Civil se personó en el lugar a las 15:50 horas para hacerse cargo de las herramientas intervenidas y de la investigación. El chalet ha quedado a salvo y el caso ya está en manos de la Autoridad Judicial.

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