El Ayuntamiento de Benigànim rehabilita la casa donde vivió la Beata Inés de pequeña

Será centro de atracción turística y de explicación del legado histórico y religioso del municipio

(AVAN).-El Ayuntamiento de Benigànim ha rehabilitado con la intención de abrir al público cuando pase la pandemia la casa donde vivió la Beata Inés de pequeña, una casona de finales del siglo XVI y principios del XVII.

Con esta intervención el Ayuntamiento tiene como principal objetivo transformar la casa en un centro de atracción turística y de explicación del patrimonio histórico y cultural del municipio, poniendo en valor parte del inmueble, hasta hoy prácticamente en desuso, donde la beata pasó parte de su infancia y adolescencia ejerciendo de criada.

Esta casa de propiedad municipal y elemento fundamental de la ya existente “Ruta de la Beata”, cuyo recorrido acoge aquellos lugares por donde transcurrió la vida de esta religiosa y que han perdurado a través de los años, albergará la recreación histórica de algunas estancias, sala de exposiciones y una retrospectiva de personajes ilustres que han trascendido dejando un importante legado religioso, cultural y artístico durante los siglos del XVII al XIX en Benigánim.

Será un reclamo turístico que, junto a la ya existente Casa Recuerdos de la Beata Inés, inaugurada en 2017 en el convento de las Agustinas descalzas de Benigànim, “convertirán a la localidad en un destino patrimonial atractivo para todos aquellos devotos de la Beata Inés y amantes de la historia, el arte y la cultura”, según han indicado desde el Ayuntamiento.

Conocida también como la casa Tudela, perteneció y vivió en ella el alcalde y juez ordinario del municipio Bartolomé Tudela, que acogió a una adolescente, Josefa Teresa Almiñana, futura beata Inés, junto con su hermana al quedar estas huérfanas de padre.

Esta casa fue, por tanto, el último hogar que habitó la Beata Inés (1625-1696) hasta que ingresó en el convento de las Agustinas Descalzas de Benigànim el 25 de octubre de 1643, a los 18 años.

La casa pasó a propiedad municipal en el año 1976 cedida por la familia Cuquerella que era la propietaria en ese momento. A partir de ahí ha sido utilizada como Casa de Cultura y alberga la biblioteca municipal y el Hogar del Jubilado. La mayor parte de la casa estaba en desuso y es la que ahora ha sido habilitada.

Testimonio de la infancia de la Beata Inés

El edificio fue testimonio de la infancia de la niña Inés y de episodios traumáticos como el que recoge la tradición de que un criado de la casa intentó abusar de la joven Inés,y que huyó por una pequeña ventana.

En el huerto, a espaldas de la casa, convertido hoy en parque municipal, se conserva el naranjo que la beata plantó del revés, que con más de 350 años está inscrito en el Catálogo de árboles monumentales de la Comunitat Valenciana.

Josefa Teresa Albiñana Gomar, que asumió como religiosa el nombre de Josefa María de Santa Inés, nació en Benigànim en 1625 y con 18 años ingresó en la orden de las Hermanas Agustinas Descalzas fundada por San Juan de Ribera. Hasta su muerte en 1696, con 70 años, permaneció en el monasterio de Benigànim realizando los oficios más humildes del convento y cuidando de las religiosas enfermas.

La beata Inés “fue una religiosa con una vida espiritual intensa, llena de revelaciones místicas, como el abrazo que recibe de Jesús, quien libera sus manos de los clavos del crucifijo frente al que oraba la religiosa o el naranjo que creció habiéndolo plantado al revés”, ha indicado el director del Archivo de Religiosidad Popular, Andrés de Sales Ferri.

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