El consistorio califica de «manipulación» las acusaciones de la oposición y presume de unas cuentas saneadas, «cero facturas en los cajones» y un remanente millonario para inversiones.
La batalla política por la gestión económica de Xàtiva ha alcanzado su punto álgido. Tras las duras acusaciones del Partido Popular sobre un supuesto plan de asfixia fiscal, el gobierno municipal (PSOE) ha salido al paso de forma contundente. Los socialistas no solo desmienten categóricamente las afirmaciones de la oposición, sino que acusan al PP de intentar «engañar a la ciudadanía» mediante una lectura «manipulada e interesada» de un mero documento técnico obligatorio enviado a Hacienda.
Frente al sombrío panorama dibujado por los populares, el ejecutivo local exhibe una realidad económica radicalmente opuesta: una administración saneada, estable y con suficiente músculo financiero para afrontar el futuro.
“Mientras el PP escondía facturas e hipotecaba el futuro de la ciudad, el actual gobierno trabaja con transparencia, rigor presupuestario y responsabilidad económica”, replican con dureza desde el consistorio.
La herencia recibida frente a la realidad de 2026
Para desmontar el discurso de la oposición, el gobierno de Xàtiva ha recurrido a la hemeroteca y a los datos oficiales actuales, contraponiendo dos modelos de gestión totalmente contrapuestos:
- El desplome histórico de la deuda: El consistorio recuerda que cuando el PP abandonó el gobierno municipal en 2015, dejó una deuda asfixiante de 33 millones de euros (el 110% del presupuesto). Una década después, la deuda se ha reducido en más de 21 millones, situándose actualmente en 11,65 millones de euros (apenas el 30% del presupuesto).
- Adiós a los «fantasmas» en los cajones: Desde el ejecutivo se resalta que el PP dejó en su día 12,4 millones de euros en facturas escondidas, de las cuales 8 millones eran «injustificables». Hoy en día, aseguran, la cifra de facturas sin pagar es exactamente CERO.
- Superávit para seguir mejorando la ciudad: Lejos de un frenazo en las inversiones, el Ayuntamiento destaca que en marzo de 2026 se incorporaron al presupuesto 2,85 millones de euros procedentes de los remanentes positivos de tesorería de 2025. Un dinero extra que se está destinando a ejecutar nuevas obras, garantizar los servicios públicos y seguir amortizando deuda de forma controlada.
Con este cruce de datos sobre la mesa, el PSOE zanja la polémica asegurando que el actual uso de la deuda es «responsable y útil», acusando al partido de la oposición de haber convertido en el pasado la financiación local en una herramienta de «gasto descontrolado, sobrecostes y obras faraónicas que costaban el doble a los vecinos».












